Ir al contenido principal

Todo es tan dificil

la verdad no se como comenzar a explicar lo que se cuece dentro de mi, siento algo... mejor, siento ambas cosas... por un lado siento la necesidad de matar a mis principos, dejarlos en un arcen y salir corriendo, y con mis princios todo lo qe tengo tras de mi.. una parte crucial. Por otro lado soltaria a la bestia... la dejaria correr salvajemente por el trazo de tus caderas, de tu pelo y de tus manos... pero hay un escudo que me impide pasar.. creo que siento miedo.. por ti, por mi, por los dos por fracasar... la confusion me invade y el miedo se transforma en deseo.. el deseo en lastima de mi por ser tan tonta.. pensar que podria haber algo mas en un simple lecho de lujuria.. todo se desvanece y me vuelvo a encontrar sola en mi habitacion... me doy la vuelta y vuelvo a dormir.. esperando ver si vuelvo a so帽ar contigo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Buscalo

Ese er贸tico momento de besos, caricias y abrazos se convierte en la lujuria pura de ara帽azos, gritos y sudor. Ese instante puro en que su cuerpo deja de ser amado para ser utilizado y esa sensaci贸n de deseo ardiente que se apodera de cada uno. El lado oculto que no debe ser ocultado, el punto tab煤 de la persona, el lugar prohibido para las palabras y el lecho de los pecados capitales. Un golpe de reloj,  un tictac camuflado de gemidos y de aliento, movimientos cautivados e imperfecciones perfectas, donde no importa el como, el donde, el cuando e incluso el quien... donde lo mas importante es tener el cl铆max final. Tu, yo el mundo incomprendido que tras el velo de la decencia oculta la mas pura versi贸n salvaje de uno mismo, el mas puro sentimiento primitivo que nunca vuela. Esa extra帽a parte fr谩gil y escondida.

Prisionera

Se sent铆a prisionera en una c谩rcel de mentira, con rejas de papel que no romp铆a por miedo a cortarse con las finas capas de algo que un d铆a fue vida.  Pod铆a rasgar ese papel cuando quisiera y, sin embargo, cada vez que su coraz贸n se resquebrajaba con el siguiente enga帽o, mas dif铆cil le supon铆a. Quisiera saber por qu茅 cuando la tuve delante de mi, no le dije las cosas claras, por qu茅 no le plant茅 las mentiras que escrib铆an en su espalda, por qu茅 no fui yo misma la que debilit贸 las rejas de papel con el agua de la verdad para que pudiese salir. Pero una vez mas me demostr贸 que la d茅bil no era ella, sino yo. As铆 pues se planto una sonrisa, se bebi贸 una botella de vodka llena de valor y con un tac贸n revent贸 esa c谩rcel.  Mi sorpresa fue may煤scula cuando descubri贸, al mirarse al espejo que nos parec铆amos, aunque ella era quien de verdad aguantaba los cimientos de mi vida, y que yo en realidad solo pintaba la fachada.
Son dos cuerpos desnudos en la hierba, que acompa帽an el rugido del silencio, el oleaje del viento y el sentir de la naturaleza rozando sus espaldas. Son dos cuerpos enamorados desde la m谩s tierna infancia, y que comparten su vida hace a帽os, confidencias, experiencias, e incluso las arrugas de sus pieles resentidas por el paso del tiempo, que es implacable. Ella, con la triste enfermedad del olvido y 茅l con la simple alegr铆a de tenerla d铆a a d铆a. Los dos juntos como han estado los 煤ltimos 70 a帽os, mueren lentamente desnudos en la hierba.